Consumo y drogodependencia


"Algunas personas mantienen un miedo reverencial a la información sobre las drogas. Como si disponer de una información acertada sobre ellas fuese a aumentar el consumo. La realidad es bien distinta. La información es un recurso necesario para tomar decisiones inteligentes, informadas, autónomas, ante cualquier desafío. Los riesgos reales proceden de la ignorancia. Non hay elección libre sin un saber acertado.

Una sociedad más culta, más informada y mejor formada sobre las drogas será más capaz de convivir en un mundo en el que estas existen, reduciendo el riesgo de establecer con ellas relaciones conflictivas"

Plan nacional sobre drogas.

Consumo de drogas en los adolescentes

En general, el consumo de drogas tiene efectos positivos para los adolescentes en un principio, ya que se sienten desinhibidos, se divierten, no se cansan, se acercan al grupo y les resulta más fácil la comunicación interpersonal. Además, no tienen que dar explicaciones a los demás de su actitud, mientras están bajo los efectos de estas substancias. No obstante, raramente caen en la cuenta de que el consumo excesivo y continuado de drogas, tiene, a largo plazo, efectos perjudiciales graves sobre la salud; aparecen las enfermedades, la dependencia, el síndrome de abstinencia, la marginación social, etc.

Lo que, en un principio, es considerado por el individuo como un instrumento controlable, para sentirse más cerca del grupo y compartir experiencias con iguales, se puede convertir en causa de un proceso de marginación, cuando aumenta el consumo y convierte al usuario en drogodependiente que sufrirá un rechazo social y el abandono de aquellos que lo apoyaban y animaban al consumo.

Es muy importante que los adolescentes aprendan a ver los distintos aspectos de este problema y a conocer la cantidad de intereses que existen alrededor de las drogas y el gran negocio que supone para muchas personas. Las drogas suponen una fuente de ingresos económicos tan fuerte para los gobiernos, que es muy complicado seguir una política dura de lucha contra ella en todos los casos. El adolescente debe aprender a tomar sus propias decisiones y a enfrentarse a los problemas. Él decidirá si quiere rechazar o no el consumo de drogas. Todos, como educadores, debemos hacer que los adolescentes desarrollen una resistencia frente a las drogas y substancias que pueden crear dependencia: existen y seguirán existiendo en el futuro, la forma correcta de convivir con todo esto es hacernos resistentes. ¿Cómo? A continuación daremos algunos datos de la presencia del consumo de drogas en las relaciones de los adolescentes:

Durante la adolescencia, existe una importante asociación del tiempo libre con el consumo de ciertas substancias, especialmente el alcohol, y la facilidad para las relaciones personales. Está demostrado que más del 70% del consumo de alcohol en la juventud, se realiza durante los fines de semana y en los periodos de vacaciones, ya que asocian la diversión con consumo de alcohol.
El tabaco es la droga más consumida por la juventud. Se sabe que más del 80% de los adolescentes la probó, aunque gran parte de ellos piensa que puede dejarlo cuando quiera y que no supone un peligro para su salud.
El cannabis es la droga ilegal más consumida entre los adolescentes. Casi la mitad de los adolescentes de nuestro país recibió en algún momento la oferta de fumarse un porro de hachís. Con los programas de prevención de tabaco, se consiguió, en muchos casos, que el inicio de consumo sea más tarde, o no se produzca; no obstante descuidamos el consumo de hachís: hay muchos adolescentes que piensan que el tabaco es más perjudicial que los porros, crea más hábito, trae más secuelas, etc.
Es frecuente que los adolescentes se sientan por encima de los problemas que genera el consumo de drogas y digan que ellos no se van a enganchar y que por probar no les va a pasar nada. Está demostrado que hay drogas, como la heroína, que generan tanta dependencia, que después de haber sido consumidas más de diez veces, ya pueden ser problemáticas para los individuos.
Otro problema que se olvida con frecuencia es el de la automedicación en los adolescentes. El consumo arbitrario de medicamentos puede ser causa de dependencia grave y cada vez aumenta más el número de adolescentes que los toman para paliar estados de malestar, e incluso, para mejorar su aspecto físico.
Es muy importante señalar la gran influencia que ejerce el grupo de iguales en estos momentos de inicio en el consumo de drogas. La gran mayoría de los adolescentes que se introducen en el consumo de drogas legales o ilegales (sobre todo cannabis), aducen estar motivados por su grupo. El consumo de drogas en esta etapa da vida es fundamentalmente colectivo. Las drogas forman parte de los ritos para relacionarse socialmente y para sentirse parte integrante del grupo de iguales.

Drogodependencia

Existen múltiples definiciones de este término, aunque una de las más utilizadas es la formulada por la Organización Mundial de la Salud (1964), en la que se define la drogodependencia como: "Estado psíquico, a veces físico, resultante de la interacción de un organismo vivo con una droga, caracterizado por un conjunto de respuestas comportamentales que incluyen la compulsión a consumir la substancia de forma continuada, con el fin de experimentar sus efectos o, en ocasiones, de evitar la sensación desagradable que ocasiona su falta. Los fenómenos de tolerancia pueden estar o no presentes. Un individuo puede ser dependiente a más de una droga".